Como el parque para dar unas vueltas y mejorar el ritmo cardíaco o como el agua para calmar la sed, la tecnología está ahí, al alcance, para los que quieran ser exitosos. Ya no son dispendiosos equipos a los que tienen acceso unos pocos: ahora basta con una computadora y -eso sí- una conexión buena y regular a internet; y, por supuesto, conocimiento y ganas para innovar y hallar un negocio que dé retornos satisfactorios. Y todo puede hacerse sin salir de la casa. Eso es el teletrabajo; una modalidad laboral que crece, en tanto se descubren sus ventajas, y los empleadores y los cuentapropistas toman conciencia de esos beneficios.
Se cree que en la Argentina había alrededor de 300.000 teletrabajadores en 2004, cifra que llegó a 1,6 millón en 2009. Sólo el 10% de los teletrabajadores argentinos se desempeña en relación de dependencia; el resto, son autónomos, que realizan tareas freelance.
Miles de ejemplos hay de teletrabajadores. Por mencionar algunos: administradores de empresas que siguen las cuentas de multinacionales desde su país de residencia; arquitectos que fiscalizan obras de construcción, diseñan planos y elaboran informes a sus empleadores o periodistas que averiguan datos, entrevistan personas y escriben las crónicas o los reportajes desde su casa y los mandan a la redacción, entre otros.
Una de las actividades más favorables para el teletrabajo es el desarrollo de software y de soluciones de índole informática, porque en este caso el trabajo está atravesado por la tecnología.
"Por ejemplo, en el caso de las personas discapacitadas, el teletrabajo es clave, porque cualquier otra modalidad laboral no sería factible", señaló Carlos Gentile, presidente del Clúster Tucumán Technology (CTT), una asociación de desarrolladores de software y proveedoras de servicios informáticos radicados la provincia.
"Para la programación es necesario tener ciertos conocimientos de construcción de software y, claro, tener una computadora. Es un trabajo intelectual, que no demanda esfuerzo físico", definió.
En el caso del teledesarrollo de programas y servicios informáticos, lo único que vale es el conocimiento y la seriedad, apunta Martín Azar, representante de la empresa Global ID. "El prestigio que se gana en internet es sobre esa base", dijo Azar, docente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Facultad Regional Tucumán.
Azar diagnosticó que la modalidad de teletrabajo -el tema de su tesis de graduación de Ingeniería en Sistemas de Información- no está muy difundida en Tucumán. "Hacer trabajos de manera freelance es más fácil. Con cualquier equipo nuevo podés hacer tareas de desarrollo de software, y una buena conexión a internet. Existen en la actualidad muchísimos sitios donde el que busca trabajo y el que ofrece trabajo se inscribe", declaró el empresario. Uno de estos sitios es www.freelancer.com.
"Te inscribís; vas haciendo trabajos chicos y, de esa forma, vas ganando tu prestigio. Y eso se hace ofreciendo productos y servicios útiles y también ayudando a otros a resolver problemas. Y a eso lo puede hacer una persona sola desde su casa. En Tucumán hay empresas que han crecido de esa forma", comentó Azar.
En Tucumán, hay empresas que desarrollan software desde hace ya algunos años y que comercializan todos sus productos y servicios informáticos al exterior -vía internet-, y reciben remuneraciones en divisas.
Mercado atractivo
Un mercado interesante para explorar es el de las aplicaciones web y para móviles. "En el teletrabajo está la modalidad en la que alguien te pide algo y vos lo hacés, pero también vos podés hacer algo, dejarlo en algún sitio y, si los interesados lo quieren, lo pagan y lo bajan. Por ejemplo, aplicaciones para teléfonos celulares o iPads", reseñó Azar. De todas maneras, advirtió que las transacciones comerciales electrónicas en la Argentina no están desarrolladas.